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Carlos Humanes: Los cheques parecen estar en camino de desaparecer

El director de Americaeconomica.com señaló que el alto costo de los servicios tradicionales, como el uso de chequeras, la domiciliación de pagos y la penetración de los servicios en línea, contribuyeron en España a descongestionar las oficinas bancarias

El sistema de domiciliación de pagos, que consiste en la autorización de cobros por servicios prestados periódicamente, con cargo a una cuenta existente en una entidad bancaria, ha alcanzado en España una de la cotas más altas del mundo, con 51%, en comparación con otros países de economías desarrolladas, como el Reino Unido (19%), Francia (16%) y Estados Unidos (2,3%).

Carlos Humanes, director de Americaeconomica.com, exhibió estas cifras en el Seminario sobre Inclusión Financiera y Desarrollo Social, convocado por la Asociación Bancaria de Venezuela y realizado el 28 de octubre en Caracas.

La expansión de los pagos domiciliados en España ocurrió, según relató Humanes, por “una conjunción de confianza entre clientes y entidades, en el mejor de los términos”.

El fenómeno fue en detrimento de otros medios de pago, como el cheque, cuyo uso se redujo en proporción prácticamente correlativa al aumento de los mecanismos de domiciliación. En España hoy en día sólo 9% de los pagos se realizan en cheque; en el Reino Unido la proporción es de 26%; en Francia de 7% y en Estados Unidos de 58%.

“En España, los cheques aún no han pasado a mejor vida, pero cada día se utilizan menos”, explicó Humanes. “Ello ocurre en parte por las comisiones que cobran bancos y las cajas por tramitarlos, por la sensación de inseguridad que genera su uso, y por la importante penetración de la banca electrónica y la banca “on line”, que simplifica gestiones relacionadas con pagos y tráfico comercial bancario”.

La confianza entre instituciones financieras, empresas prestadoras de servicios y clientes bancarios, creció en España hasta favorecer una elevada proporción de pagos domiciliados, gracias a los mecanismos que se establecieron para proteger a quienes autorizan domiciliaciones. “Por ejemplo, antes de que el recibo haya llegado al banco, y en cualquier momento, el cliente puede ordenar a la entidad que no lo pague. Y no tiene que justificar esta decisión de ninguna manera”.

También, como explicó el conferencista, “una vez que un banco efectúa el cargo del pago de un recibo domiciliado en una cuenta corriente, si el titular de la misma no está de acuerdo, dispone de un plazo para efectuar la devolución”.

Las chequeras, según el experto, “parecen estar en camino de desaparecer, al menos en España". Y en esa tendencia, “el mundo de la domiciliación ha contribuido a la muerte paulatina de ese instrumento”.

Otra condición indispensable para el crecimiento de la bancarización es “contar con un sistema bancario relativamente maduro”. En este aspecto, según enumeró el especialista, Venezuela se encuentra en buena posición en comparación con otros países de América Latina, cuando se observa, por ejemplo, la cifra de 19,7 cajeros automáticos por cada 100.000 habitantes, aunque en desventaja frente a las economía desarrolladas, como el Reino Unido (con 42,4) o Italia (con 67).
 

29/10/2010