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La región y la banca, mejor preparadas para recibir la onda de una segunda crisis mundial

Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN). Informe de coyuntura del sistema bancario latinoamericano. 14 de septiembre de 2011


Este documento captura la información de 12 países de Latinoamérica y tiene por objeto comentar algunas variables relevantes sobre el comportamiento del sector bancario latinoamericano en la actualidad.

CÓMO ESTÁ EL ENTORNO MUNDIAL

El año 2011 se ha caracterizado porque a nivel global se ha presentado una marcada inestabilidad financiera. Por un lado, está la situación de Europa donde un segundo rescate de las finanzas públicas de Grecia está a la orden del día sin que los mercados financieros encuentren un plan de ajuste confiable que garantice que esta situación no se repetirá en el mediano plazo. Los temores se extienden a que países como Italia y España presenten inconvenientes financieros que obliguen a que el Fondo de Estabilización Financiera de Europa tenga que gastar una cifra que supere los US$ 440 mil millones. Esta cifra excedería la capacidad financiera del Fondo (calculada en US$ 250 mil millones) y llevaría a una situación calamitosa en el viejo continente.

Los temores hacen pensar que los bancos europeos requieren ingente capitalización para enjugar las pérdidas que se vienen presentando por la desvalorización relativa de la deuda soberana de algunos países. El BIS (Banco Internacional de Pagos) calcula que solo los bonos griegos son tenidos en un 24% por los bancos franceses y en un 14% por los bancos alemanes. Esto muestra la exposición al riesgo de mercado que el sector financiero de los dos países más grandes de la Unión Monetaria Europea registra con uno solo de los países en dificultades financieras.

Por otro lado, Estados Unidos experimenta una situación económica y fiscal compleja. El crecimiento económico tiende a reducirse, las variables de ajuste vienen recargándose peligrosamente hacia la política monetaria, manteniendo unas tasas de interés bajas. Por el lado fiscal, las finanzas federales dan cuenta de un déficit que se acerca al 10% del PIB. Esto dio origen a una degradación de la deuda soberana estadounidense por primera vez en 80 años. La respuesta de los mercados no se ha hecho esperar. Las bolsas cayeron nuevamente y quienes más sintieron la caída fueron las firmas financieras. La situación aún está lejos de conjurarse, dado que se requieren acuerdos políticos bipartidistas para ajustar las finanzas públicas. Sin embargo, aunque el FMI rebajó su pronóstico de crecimiento para los Estados Unidos, algunos consideran que hay elementos para evitar que se caiga en una recesión. El comportamiento del sector vehículos, la disposición del crédito, la leve recuperación del sector, son algunos factores que pueden influir.

América Latina, por el contrario, ha mostrado un gran momento económico. El vigor de la demanda interna impulsada por el consumo interno y la inversión privada, sumado a un mayor valor y mejor volumen de las exportaciones, se han aunado con el gran momento de inversión extranjera. La CEPAL estima que mientras en el año 2009 el desempleo regional se ubicaba en el 8.55%, en el primer trimestre de 2011, éste alcanza una tasa de 7.3%. Con todo y esta situación, la región en conjunto crecería un 4.4% en el año 2011, lo cual sería inferior al 6% registrado en el año inmediatamente anterior. La economía regional registraría un menor crecimiento, dados los efectos adversos de un choque global que afectaría la demanda externa por exportaciones de la región. Adicionalmente, la acumulación de reservas internacionales y su efecto revaluacionista en las monedas, también ha venido afectando la competitividad del sector exportador.

LA REGIÓN Y LA BANCA, MEJOR PREPARADAS PARA RECIBIR LA ONDA DE UNA SEGUNDA CRISIS MUNDIAL

Dentro de las fortalezas de la economía regional indudablemente se encuentra la actual situación del sector financiero. Recientemente, voces de diferentes latitudes mencionan que la banca de la región cumple con suficiencia su misión de ser una palanca para el desarrollo. Por ejemplo, el Deutsche Bank menciona en uno de sus últimos informes que la rentabilidad de la banca latinoamericana es la mejor del mundo, seguida de la banca asiática. La Revista The Banker también hizo una comparación entre la rentabilidad de más 100 países del mundo y la buena noticia es que cuatro latinoamericanos (Itaú, Bradesco, Banco do Brasil, Santander Brasil) aparecen entre los 10 primeros puestos.

Las cifras recopiladas por FELABAN, a mayo de 2011, confirman esta situación. El sector financiero de la región viene generando utilidades netas durante el año 2011. La muestra de países observados registra unas utilidades cercanas a los US$ 14 mil millones, lo cual es un número que puede considerarse altamente significativo. Las diferencias de tamaño de los sistemas financieros no permiten hacer una comparación más técnica, razón por la cual una de las mejores maneras de evaluar la situación es observando la razón utilidades netas/patrimonio. La rentabilidad del activo viene registrando niveles del 0.6% en promedio durante los cinco primeros meses del año. Una situación similar se presenta con el indicador de rentabilidad patrimonial. La rentabilidad acumulada en el período enero-mayo de 2011 está en un nivel promedio del 6.7% destacándose la rentabilidad de los países andinos.

La rentabilidad promedio alcanzada por la región muestra varias cosas. La cartera ha vuelto crecer con dinamismo y el periodo de desaceleración económica de 2009 ha sido plenamente superado. Las instituciones bancarias están sintonizadas con el comportamiento de la economía regional, donde el consumo y la inversión seguramente requieren del crédito para hogares y empresas. Por otro lado, la rentabilidad será un factor centro de gravedad para atraer inversión intrarregional y, por supuesto, inversión de fuera del continente. El mal momento del sector financiero a nivel de Europa y Estados Unidos, podría ser una razón para que algunos inversionistas busquen nuevas opciones de rentabilidad en los países emergentes. Los datos líderes de la banca latinoamericana son un incentivo claro para ese comportamiento.

BUENOS INDICADORES

El buen comportamiento de la cartera también se ve reflejado en la mejoría en los indicadores de profundización financiera, donde la cartera bancaria en promedio es el 41% del PIB a mayo de 2011. Esto contrasta con los datos de mayo de 2010, cuando el mismo indicador era aproximadamente del 38%.

Otra buena noticia para la banca de la región la constituye el hecho de que este crecimiento de la cartera viene acompañado de mejores indicadores. La cartera vencida como porcentaje de la cartera total en mayo de 2011, en promedio, es de tan solo 2,5%. Al mismo tiempo el indicador de solvencia, que mide el capital sobre los activos ponderados por nivel de riesgo y que incluye riesgos de mercado, según los criterios de Basilea II, se encuentra en promedio en un 15%, indicador que está muy por encima de lo recomendado por el Comité de Basilea quien lo ubica en el 8%. La lectura es que entre más alto sea este número, más capital propio tiene un sistema financiero para atender eventualidades adversas no previstas en horizonte temporal.

Hacia futuro puede esperarse que la economía regional absorba el choque externo de menor crecimiento con una reducción del PIB. Por tal razón, los bancos centrales de la región o han hecho una pausa en su lucha antiinflacionaria, o han cambiado su postura de tasas de interés. Todo permite indicar que la economía para el año 2012 tendrá un crecimiento no inferior al 3.5%, lo que permitirá a la banca seguir impulsando el desarrollo de la sociedad.
 

Fuente: FELABAN

www.felaban.com/noticia.php

 

14/09/2011