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BCV: Cuenta corriente de balanza de pagos arrojó en 3er trimestre superávit de US$ 7.464 millones

. Las exportaciones no petroleras crecieron en 24,6% en el trimestre
. Las importaciones de materias primas y bienes de capital aumentaron en 18,9%
. Los activos externos del sector público no petrolero alcanzaron en el período un saldo de US$ 33.231 millones

La balanza de pagos correspondiente al tercer trimestre de 2011 muestra un superávit de US$ 7.464 millones en la cuenta corriente y un déficit de US$ 7.446 millones en la cuenta de capital y financiera. Con estos resultados, el saldo global se ubicó en US$ -658 millones, mientras que las reservas internacionales netas del país alcanzaron un nivel de US$ 30.880 millones.

Cuenta corriente
El mencionado saldo de la cuenta corriente, que prácticamente cuadruplica el monto correspondiente al mismo período de 2010 (US$ 1.962 millones), fue impulsado por el desempeño favorable del comercio de bienes, cuyo saldo aumentó en 112,8%, al pasar de US$ 5.581 millones a US$ 11.878 millones.

Las exportaciones de bienes se ubicaron en US$ 23.812 millones, incrementándose en un 53,4% frente al mismo periodo del año anterior (US$ 15.520 millones), en lo que influyeron las ventas petroleras, que crecieron por las alzas tanto del precio medio de la cesta venezolana como de los volúmenes comercializados, de 47,8% y 5,0%, respectivamente. Las exportaciones no petroleras también subieron de manera importante respecto al segundo trimestre de 2010 (24,6%), al ubicarse en US$ 1.070 millones, debido, por una parte, a las expansiones de 31,4% y 17,5% que experimentaron las ventas externas del sector privado y las empresas públicas. Las unidades productivas privadas exportaron productos semielaborados de hierro, acero, ferroníquel y ferrosilicio; y sustancias y productos químicos, entre otros. Las empresas públicas, por su parte, vendieron productos de acero, y sustancias químicas a otros países. Estas transacciones con el exterior se dieron en un contexto caracterizado por el alza en los precios de los productos primarios en el mercado internacional.

Las importaciones de bienes crecieron en 20,1%, al situarse en US$ 11.934 millones, respecto al monto de US$ 9.939 millones correspondiente al mismo período de 2010, en respuesta al repunte de la demanda agregada interna y al crecimiento de la actividad económica. Aumentaron tanto las importaciones del sector público (22,2%) como las del privado (19,2%). En el componente público se priorizaron rubros alimenticios y productos para la agroindustria, principalmente leche en polvo, carne de aves y bovinos, aceites, azúcar crudo y refinado, arroz con cáscara, café sin tostar y maíz amarillo; sustancias y productos químicos; laminados de hierro y acero; motores, turbinas, bombas y compresores para la industria petrolera.

El aumento de las compras privadas se manifestó en las categorías sustancias y productos químicos, principalmente para la industria farmacéutica; maquinarias asociadas a la explotación de minas y canteras; instrumentos médicos; y productos de caucho y plástico. Es de hacer notar que las importaciones del periodo provinieron, principalmente, de Estados Unidos, China, Brasil, Colombia, Chile y Argentina, entre otros países.

La balanza de servicios registró un déficit de US$ 2.714 millones, incrementándose en un 18,0% respecto al segundo trimestre de 2010, debido, fundamentalmente, al pago del transporte de las mercancías importadas. La categoría de la renta, por su parte, reflejó un déficit de US$ 1.599 millones, producto del pago de intereses a no residentes por títulos de deuda pública (US$ 854 millones) y por las utilidades reinvertidas, especialmente, las de las empresas petroleras mixtas.

Cuenta capital y financiera

La cuenta financiera fue deficitaria en US$ 7.446 millones, monto que supera ampliamente los US$ 2.098 millones correspondientes al tercer trimestre de 2010. El resultado del período fue producto de los déficits registrados en las cuentas de otra inversión e inversión de cartera, estimados en US$ 5.794 millones y US$ 2.402 millones, respectivamente.

El déficit de la cuenta otra inversión, mayor al del trimestre similar del año anterior (US$ 1.971 millones), fue consecuencia del aumento de los activos externos del país, en US$ 10.081 millones, frente a un crecimiento de US$ 4.287 millones en los pasivos con el resto del mundo, que aminoró el déficit de la cuenta. Los activos públicos mostraron un incremento de US$ 6.797 millones, principalmente por efecto de los depósitos de los fondos de inversión financiados por la república de China, así como, por las acreencias comerciales de la empresa petrolera estatal y las transferidas al gobierno por los convenios energéticos suscritos. En el sector privado se estimó un alza de US$ 3.284 millones, esencialmente en cuentas bancarias externas, relacionada con las divisas provenientes de diversas fuentes, adicionales a los mecanismos tradicionales de atención a las importaciones de bienes y servicios, como las emisiones y vencimientos de títulos de deuda pública y las ejecuciones de proyectos financiados con recursos de los fondos de inversión.

Los mayores pasivos corresponden fundamentalmente a los entes públicos, al registrarse en el trimestre nuevos tramos de financiamiento para los fondos de inversión nacional otorgados por el gobierno chino, préstamos recibidos por la compañía petrolera estatal y, en menor cuantía, por el gobierno. Como contraparte se atendieron significativos compromisos de la deuda pública, como pagos de capital con crudo previstos en los programas de financiamiento con China, deudas frente a proveedores comerciales, amortizaciones a organismos bilaterales y multilaterales y pagos a acreedores extranjeros de empresas estatizadas. El sector privado, por su parte, incrementó sus pasivos comerciales con compañías no relacionadas, aunque las instituciones bancarias y otras empresas del sector redujeron su deuda financiera.

El saldo deficitario de inversión de cartera, contrario al resultado positivo de US$ 618 millones del mismo trimestre del año anterior, se explica, tanto por el aumento de las posiciones activas en instrumentos negociables de la tesorería nacional y de instituciones financieras públicas, como por la reducción, en términos netos, de los pasivos en títulos de deuda del gobierno y PDVSA. Respecto a los pasivos, se registraron en el trimestre los pagos por los vencimientos de los eurobonos y petrobonos 2011 y el nuevo endeudamiento externo mediante la renegociación de los bonos 2031 emitidos por el gobierno y otros títulos vendidos en el mercado secundario, incluidos los transados a través del Sistema de Títulos en Moneda Extranjera (SITME).

La cuenta de inversión directa mostró un superávit de US$ 750 millones, contrario al resultado de igual periodo del año 2010 (US$ -745 millones), determinado por el componente de las inversiones en el país, en las que destacaron las utilidades reinvertidas, especialmente las de las empresas mixtas petroleras, los créditos comerciales provenientes de casas matrices y los saldos pendientes de dividendos por pagar de bancos y empresas no financieras.


Posición de Inversión Internacional

La posición de inversión internacional del país finalizó en el tercer trimestre del año con un saldo de US$ 175.104 millones, representando un aumento de 23,4% si se compara con el del mismo período de 2010 (US$ 141.898 millones). Este comportamiento se explica por un alza de 19,7% en los activos totales, cuyo saldo se ubicó en US$ 292.561 millones, frente al aumento de 14,6% en los pasivos, estimados en US$ 117.457 millones.

Las posiciones activas de los entes públicos y privados crecieron en 30,1% y 10,5%, respectivamente. Los saldos acreedores del sector público se elevaron por efecto del aumento de los depósitos y activos en instrumentos de cartera de la tesorería nacional y de las instituciones financieras públicas que administran los fondos de inversión del Estado (Fonden, Fondo Conjunto Chino Venezolano y Gran Volumen). Se observaron, también, incrementos en las tenencias de depósitos de la corporación petrolera estatal, las empresas no petroleras y el Banco Central de Venezuela, este último en activos distintos a reservas. Adicionalmente, aumentaron las cuentas por cobrar a clientes de la industria petrolera, incluidas las facturas cedidas al gobierno asociadas a los convenios energéticos.

Por su parte, la evolución de los activos privados se debió, principalmente, al aumento de depósitos externos, facilitado por el acceso a los mercados de divisas internacionales mediante la venta de títulos públicos y por los desembolsos provenientes de los fondos de inversión y la industria petrolera, dirigidos a desarrollar proyectos con la participación del sector privado.

En cuanto a las posiciones pasivas, se registraron crecimientos de 20,2% en el sector público y 2,6% en el sector privado, respecto al cierre de septiembre de 2010. El incremento de la deuda pública obedeció, en primer lugar, a la concreción de los tramos de financiamiento previstos en los programas a largo plazo suscritos con el gobierno chino. En segunda lugar, a las emisiones de bonos petroleros y gubernamentales negociados en el exterior, y por último, al aumento de obligaciones de la petrolera estatal, relacionadas con las utilidades acumuladas de los inversionistas extranjeros minoritarios en las empresas mixtas.

El alza reflejada por el sector privado en su posición deudora se debió al aumento de las utilidades acumuladas y de los dividendos pendientes por pagar de las empresas con capital extranjero, destacando las del sector financiero. En sentido contrario, durante el año en estudio, las empresas del sector redujeron sus pasivos frente a proveedores externos relacionados y no relacionados.

El comportamiento descrito de los flujos financieros en el período contribuyó significativamente a consolidar la posición acreedora neta del país frente al resto del mundo.

Prensa, Banco Central de Venezuela

18/11/2011