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Fraude con tarjetas bancarias en América Latina disminuyó más de 70% en un año

El hackeo de sistemas, suplantación de sitios web, fraudes en compras por internet y los riesgos asociados a la expansión de los servicios bancarios en la nube, son fenómenos que las instituciones financieras del mundo han enfrentado con éxito durante el último año

07-09-2012 De Inmediato - El sector bancario de Europa, Estados Unidos y América Latina sufre el embate de los delincuentes informáticos. A nivel mundial el fraude en los últimos tres años presentó algunos períodos de incremento, particularmente a finales de 2011, pero este repunte estuvo asociado principalmente a las compras durante el periodo decembrino, por lo que podría considerarse un hecho estacional.

Como señala un informe de la empresa VISA citado por Miguel Ángel Carlos Jaime, director de Prevención y Seguridad Corporativa del Banco Santander México y presidente de CELAES, “el índice de fraudes en América Latina y en todo el mundo ha bajado al pasar de dieciocho centavos perdidos por cada cien dólares pagados a cinco centavos por cada cien dólares en transacciones”.

El hackeo de sistemas, suplantación de sitios web, fraudes en compras por internet y los riesgos asociados a la expansión de los servicios bancarios en la nube, son fenómenos que las instituciones financieras del mundo han enfrentado con éxito durante el último año, registrando un descenso de hasta un 72%.

Sin embargo, la guerra no está ganada y los riesgos siguen latentes exponiendo a la banca mundial y su clientela. La tendencia a nivel latinoamericano para 2012 es una disminución paulatina del fraude informático, asociada principalmente a la incorporación de las medidas tanto tecnológicas como normativas que han impuesto los reguladores de cada país.
Sin embargo, conforme avanza la tecnología y mejoran los controles, también pronto aparecen las vulnerabilidades.

“Las operaciones de compra-venta de productos y servicios a través del denominado `dinero plástico´, el uso de los cajeros automáticos para obtención de efectivo, la utilización de internet para operaciones bancarias y el manejo de un gran número de cuentas de nómina a través de las tarjetas de débito, hacen que los delincuentes busquen formas cada vez más complejas de obtener información de los clientes y estos productos”, puntualiza Carlos Jaime.

“Los riesgos y amenazas actuales a nivel mundial requieren una estandarización de las mejores prácticas de prevención, seguridad y protección para enfrentar con éxito los riesgos de la globalización criminal”, indica.

Para ello, “la comunicación gremial es necesaria para garantizar que las instituciones que aún no han sido afectadas, puedan tomar medidas oportunas, basadas en las experiencias de otros”.

No se deben escatimar esfuerzos para brindar credibilidad y seguridad al usuario. El directivo de Santander enfatiza que son esenciales “los cambios en los procesos de cifrado de información para los canales de intercambio de datos y cumplir con las responsabilidades y tiempo de pago a los clientes que detecten un fraude, independientemente de la continuación del proceso de investigación del delito”. La incorporación de mensajes de texto o correos electrónicos de todas las operaciones que se lleven a cabo en las cuentas del cliente son una ayuda adicional.

Sobre este punto, resalta Carlos Jaime que la seguridad bancaria no es un gasto para las instituciones, “es una fuente generadora de valor que coadyuva a la consecución de los objetivos y metas del negocio”.

Con información de:

www.deinmediato.com.ve

 

07/09/2012