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LA BANCA HA CUMPLIDO SU ROL DE INTERMEDIACIÓN FINANCIERA

El sistema bancario nacional se ha encargado de financiar cabalmente el consumo, principal componente de la demanda agregada, lo que se refleja en un crecimiento en términos reales del crédito para este propósito, tanto que éste se multiplicó 5,3 veces entre diciembre de 2003 y junio de este año.

 

En los últimos 25 años tanto la economía venezolana como la economía mundial han estado marcadas por profundos e importantes cambios y han sido afectadas por relevantes perturbaciones económicas y financieras.

En este contexto, la banca venezolana ha cumplido a cabalidad su papel fundamental de intermediación financiera, con lo que ha dado impulso al desarrollo económico y social del país, mediante el apalancamiento de los sectores público y privado, con énfasis en los sectores económicos y sociales prioritarios; al tiempo que ha motorizado la inclusión  -al sistema financiero- de los sectores de la población tradicionalmente excluidos.
El Financiamiento a la Actividad Económica y el Desarrollo Social
En el ámbito específico de la actividad crediticia tenemos que la expansión del crédito bancario en los últimos años ha sido muy significativa, tanto global como sectorialmente. Así, el crédito total en términos reales se multiplicó 2,6 veces entre diciembre de 2001 y junio de este año. Mientras que el crédito dirigido a los sectores definidos como prioritarios por el Ejecutivo Nacional se multiplicó 17 veces en ese mismo período. Esto ha provocado que el peso de la cartera destinada a los sectores socio-económicos (que requieren mayor apoyo financiero) pasara de 8,7% de la cartera bruta total al -cierre de 2001- a 43,5%, al cierre de junio de 2013.
Es importante mencionar que la elevada magnitud del apoyo crediticio a los sectores prioritarios no ha encontrado correspondencia con el dinamismo, en general insuficiente, de estos sectores, lo que señala que el desarrollo de los mismos requiere atender muchas otras variables, al tiempo que se le garantice apoyo financiero.
Aunque el énfasis se ha hecho en los sectores prioritarios, la banca venezolana no ha dejado de apoyar a los otros sectores productivos, los cuales han sido atendidos principalmente a través del crédito comercial, de manera que éste -en términos reales-  se incrementó 2,3 veces entre el cierre de 2003 y junio de 2013. Por otra parte, el sistema bancario nacional se ha encargado de financiar cabalmente el consumo, principal componente de la demanda agregada, lo que se refleja en un crecimiento en términos reales del crédito para este propósito, tanto que éste se multiplicó 5,3 veces entre diciembre de 2003 y junio de este año.
En adición al financiamiento que otorga al sector privado, la banca venezolana ha representado una base fundamental para el financiamiento del Sector Público, mediante la adquisición de las colocaciones de la Deuda Pública, así como a través del pago de impuestos y contribuciones parafiscales. Así, entre 2004 y 2012, el Sistema Bancario Nacional mantuvo una participación promedio de 19,58% en el mantenimiento de la deuda total del Sector Público. Por otra parte, el Sistema Bancario Nacional ha adquirido títulos especiales de deuda pública para el financiamiento de las Grandes Misiones. El monto acumulado que se ha destinado a este fin entre 2011 y 2013 asciende a Bs. 106 millardos.
Logros en Inclusión Financiera
Por otra parte, la banca venezolana ha hecho notables avances en materia de inclusión financiera, a través de una importante inversión de recursos destinados al aumento de la capacidad, calidad y alcance de los servicios bancarios, con el objeto de facilitar el uso y acceso a los servicios financieros de los sectores de la población que tienden a estar excluidos.Esta inversión se refleja en el incremento de la capacidad instalada de la banca, en términos de crecimiento de recursos laborales, canales tradicionales de acceso y nuevos canales; así como en la mayor oferta de instrumentos financieros. Como resultado, según cálculos de la SUDEBAN, la inclusión financiera, medida como el porcentaje de personas adultas que poseen al menos un instrumento de captación, pasó de 26% en 2002 al 66% en 2012.
Todas estas acciones de la banca se han hecho manteniendo el compromiso de ofrecer a los trabajadores -que integran el sector bancario- condiciones laborales, salariales y no salariales, que garantizan un alto nivel de bienestar; así como realizando una inversión social permanente que cubre diversos aspectos en esta materia, en beneficio tanto de empleados como del entorno social circundante. 
Perspectivas y Desafíos
A pesar del desempeño económico, financiero y social favorable de la banca venezolana en los últimos años, no se puede dejar de destacar la fuerte presión regulatoria a que está sometida. El elevado peso de las carteras obligatorias, las emisiones de títulos públicos de adquisición obligatoria y los controles de tasas, tarifas y comisiones son ejemplos de elementos que dificultan la eficiente gestión financiera y el mayor alcance y sofisticación de los servicios y productos financieros que ofrece la banca.
De cara al futuro, el Sistema Bancario Nacional está enfocado en continuar brindando el financiamiento necesario para el incremento de la inversión productiva y el consumo final, fomentando al mismo tiempo la inclusión social, y manteniendo sólidos resultados en sus indicadores financieros.
Sin embargo, el crecimiento a su máximo potencial del Sistema Bancario Nacional, en términos de su dimensión, cobertura y calidad de sus servicios, manteniendo su solidez financiera, requiere de una importante transformación de su marco regulatorio que apunte a la flexibilización de sus actividades de forma que no se obstaculice el logro de crecientes niveles de eficiencia en su gestión de riesgos e intermediación, y así pueda acompañar plena y armónicamente la expansión económica y social del país.
Un punto a destacar sobre el futuro es la entrada de Venezuela al Mercosur, lo cual plantea un importante reto para la banca nacional, debido a que genera la necesidad de que en un tiempo prudencial se procuren y materialicen los cambios y, en general, el progreso necesario para estar en sintonía plena con las demandas que los sectores productivos nacionales generarán de servicios financieros, en términos de volumen y características del crédito, así como de los servicios transaccionales; a fin de competir exitosamente en el nuevo contexto regional.
Dr. Arístides Maza Tirado, Presidente de ABV
 
 
 
 
31/10/2013